Tradiciones de Medellín

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Jessica Sarriot

Uno de mis lugares preferidos donde voy en Medellín es el Estadio Girarldot. Allí puedo nadar gratis, jugar volleyplaya, trotar, jugar a ping-pong, y comer salpicón rico y barato. Ayuda que queda a 6 cuadras de mi oficina y 2 de la casa de un buen amigo mío. Mis amigos también les encantan el estadio, con una excepción: durante los partidos del “Clásico Paisa”.
 
Me entere la primera vez de lo que se trata cuando me fui para la casa de mi amigo y me di cuenta, de repente, saliendo del metro que todos mis compañeros de viaje y toda la gente en frente de mi (siendo la estación Estadio o en la 70, una calle principal de bares y discotecas) eran todos de verde. Mire con diversión que todo el barrio se había puesto de fiesta— mujeres jóvenes con sus novios esperando el partido, tomando, gritando--- me pareció chévere, lleno de vida y de unión ciudadana. Medellín es una ciudad con muchísimas divisiones: de bandas, de barrios, socio-económicos, etc, entonces ver gente unida, celebrando, aun sin mucho contexto, me pareció algo inherentemente positivo.
 
Cuando llegue a la casa de mi amigo me conto que fue por debido al partido entre los dos equipos de Medellín que comparten el Atanasio Girardot como su estadio: Atlético Nacional e Independiente Medellín, es decir, un “Clásico”.
 
Los dos equipos están competiendo desde 1948, Nacional ganando 104 partidos, Medellín 74 y hubo 80 empates. Desde este tiempo, estos partidos “Clásicos” se han tejido en la cultura general de lo que quiere decir vivir en Medellín. Cuando hay un clásico, se sabe.
 
 “Viste todos los policías?” me preguntó mi amigo, “Acaban de apuñalar a un muchacho por allá”.  Efectivamente, uno de las hinchas de Nacional había matado a otro muchacho. Nunca supe porque. Pero empecé a darme cuenta que cada vez que vi el estadio tan lleno de camisetas verdes, había también niveles altos de presencia de la policía. Me pareció que cada vez también escuche noticias de muertes y heridos durante y después de los partidos. Empecé a cambiar mi perspectiva del miedo de mis amigos (que ni siquiera les gusta estar cerca del barrio durante tiempos de partidos) como irracional a mucho mas entendible.
 
El futbol es una parte importante de la cultura de todo Colombia (de todo Latinoamérica, me dicen) y Medellín no es ninguna excepción. Los días de partido las calles quedan vacías y los bares se llenan. No es extraño ver taxistas y gente en carros gritando por la ventana, preguntando “Como vamos?” a los que están sentados mirando el partido. Hay un orgullo sano y un sentido de pertenencia y diversión que me parece importante enfatizar cuando hablamos del Clásico Paisa, y de la cultura de futbol en general. El amor por este deporte se ve en cualquier barrio, en cualquier cancha de pasto, tierra, o improvisada. Es un escape a las presiones de la ciudad, una herramienta de integración social y enfoque de energía positiva que algunas iglesias utilizan como ministerio. Aunque no he ido todavía a ver un partido en vivo en el Estadio, es algo que tengo en mi lista a cosas para hacer en los meses que vienen, porque es un evento cultural, tradicional, y divertido.
 
Pero en el último partido el 12 de Marzo un muchacho de 21 años murió por puñaladas, y 9 otras personas fueron heridos mientras que 315 personas mas fueron retenidos por la policía, de lo cual había 1000 oficiales. Conocemos situaciones como lo de los “Hooligans” en gran Britania o la muerte trágico del jugador de Nacional Andrés Escobar Saldarriaga, matado en Medellín en 1994 supuestamente porque puso un gol a su proprio equipo en un juego contra los EEUU de FIFA; algo que hizo perder apuestas a algunos grandes narcotraficantes de Medellín. Esos casos claramente son perturbadores y trágicos, pero me parecen que tienen una naturaleza distinta a la violencia que se ve generalmente durante juegos Clásicos. Claro que uno entra en problemas estando en un lugar con muchas hinchas de Nacional con una camisa del color opuesto, pero esta violencia muchas veces esta vinculado mas con la consumación de alcohol, drogas, celos entre parejas, y atentos de robos que cualquier cosa directamente del partido. Me hace triste cuando pienso en la infiltración de la cultura de pelea y muerte en aun este aspecto de la cultura de Medellín.
 
Eso es una de muchas tradiciones y aspectos de la cultura de Medellín, sin hablar de la de Antioquia. Mucho mas conocido serian la Feria de las Flores en Agosto, o el desfile de Mitos y Leyendas en Diciembre con los alumbrados navideños. No quiero dar la impresión que todas las practicas culturales de la región tienen aspectos de violencia—pero como constructora de paz no puedo negar que resalta mucho la violencia arraigada en la cultura a través de esta tradición, y me duele. Como atleta, como ciudadana, como mujer y ser humano, me duele que la vida y la diversión vayan mano a mano con el conflicto y la muerte.
 
El Clásico

Jessica Sarriot
 
Los niños de verde cruzan la barricada amarilla
los hombres armados les quitan sus armas
y el partido empieza
 
En la 70, las hormigas verdes se reúnen
alrededor de una botella de aguardiente
Un gol y
se canta, se grita, se escapa
por un rato de las líneas invisibles
de los barrios a balaceras
 
En una cancha de tierra por la Milagrosa
Niños de 7 anos se roban la pelota para meter
un gol de gloria mientras sus hermanos
Venden en la esquina y esperan 2 anos mas
para que los chichos les ayuden en este negocio
 
Otro gol y la vista de muchos se pone
borroso. Recuerdos de enemigos pasados
matados, de amores sin amor y de
esperanzas sin palabras rodean las
cabezas cervezadas
 
El gol final y el partido se terminan
siempre es una victoria—alguien siempre gana
pero siempre también se pierde
los jugadores, la ciudad, la juventud de la calle--
porque siempre alguien muere.
 
 
Fuentes:
http://en.wikipedia.org/wiki/El_Cl%C3%A1sico_Paisa
 
http://www.laopinion.com.co/noticias/index.php?option=com_content&task=view&id=392303&Itemid=42
 
http://marcador.ec/notas/2012/03/12/muerto-9-heridos-y-315-detenidos-dejo-el-clasico-medellin
 
http://www.laopinion.com.co/noticias/index.php?option=com_content&task=view&id=392303&Itemid=42